Donde no cabemos

Donde no cabemos

Javier González García (Familiar de Anaan)

Sociedad de Cultura Valle-Inclán

Colección Esquío de Poesía

Ferrol

España

1998

 

Distinción

Este libro resultó ganador del XVII Premio Esquío de Poesía

Sociedad de Cultura Valle-Inclán

 

Ferrol, 1997.

 

Dedicatoria

 

A mi mujer, que sigue sin creerlo.

 

Agradecimientos

 

A Pilar, diecinueve años después.

 

A Lola, por su confianza siempre.

 

Sobre el autor

Nacido en 1961.

 

Hasta la fecha sólo ha publicado este Donde no cabemos, que ganó la XVII edición de los Premios Esquío de poesía convocados por la Sociedad de Cultura Valle-Inclán y la Fundación Caixa Galicia. El jurado estuvo compuesto por José Hierro, Julia Uceda y Joaquín Benito de Lucas.

 

Permanece inédito su poemario Poesía Cuadrada.

 

 

Poemas 1 a 10

 

             1

                       

Hicimos de la vida un ciervo

desbocado,

una cornamenta que huye

por no herir.

           

           

           

           

           

           

             2

           

Yo no estoy,

no tengo, no fui, no voy.

           

Pero tú, ven,

súmate a la corriente del aire

que nos lleva.

Sé tú la curva que más se atreve

y dilo,

di que no hay camino

sino sólo un borde,

una finísima línea para pies cansados.

           

           

           

           

           

           

             3

           

Con el bárbaro cuidado de la tormenta,

con el primoroso

    nudo de los relámpagos;

con la,

sin el.

           

Sí, he abierto la funda, deshecho el lazo

y rociado

    de gasolrutina

    la fruta jugosa de la vida.

           

Camino llameando, con la,

                  sin el.

Atrueno por las calles, siempre

a las mismas horas,

a paso de nube quemada y negra

que no existe.

           

Y dejo la carne ardiendo,

tropezada con los horarios que nos envuelven

por entre las esquinas

y el cielo azul de los edificios;

y dejo los ojos más allá de las ventanas,

destilando lo que no puede verse.

Pero estas cosas no se producen

tan hermosamente

como rocío condensado sobre

    hojas del bosque al amanecer.

           

NO.

           

Yo bramo desbocadamente hacia,

para,

    por,

    sin la,

    con el.

Hago crecer la cornamenta

vuelta hacia dentro

hiriéndome más y mejor.

           

Así es, a golpes de, que

cruzo

    rompo y rasgo,

        aunque nada cambie.

           

           

            

           

           

           

             4

      Hago la furia

           

Hago la furia sobre las perchas

del armario donde cuelga la camisa

del día siguiente,

           

sobre los grifos del agua para

el primer café, rumbo espeso y caliente,

allí mismo

    hago la furia.

           

Pero no hay un norte alto y hermoso,

una salvaje vegetación por entre la que

adentrarse

buscando el sendero que conduce a;

           

no hay la fuerza del animal

juventud,

que desfallece aferrado al tronco del árbol

de raíz confundido.

           

Seda, hago seda de gusanos sobre los sofás

del salón,

tupidos capullos que cuelgan de sus cojines

en la oscuridad,

        bajo el brillo de los televisores.

           

Y la suave luz de la lámpara

no ilumina otro signo

que la furia que hago

sobre las perchas y los armarios,

           

sobre los grifos que quisiera dejar de abrir,

    la selva que decrece

    más allá de la puerta al final del pasillo.

           

           

           

           

           

           

             5

           

Hay quien hace zumos al despertar,

quien prepara

    pócimas y bebedizos sobre la pasta de dientes

    y entona

    conjuros de leyenda

    mientras sube al autobús, o atraviesa

    a túnel

    la vasta extensión ciudad.

           

Hay quien prepara el aroma de los días

con una mágica distribución de ingredientes

para el sandwich

    de media mañana,

y al llegar encienden lámparas con gesto

nigromante

    y altivo,

ignorando el misterioso cauce de las aguas

           

-¿quién tuvo el valor de detenerlas-

           

Aunque de vez en cuando llueve,

o hace viento,

o el sol se demora lánguido, antes

de llegar a nosotros;

           

aunque nos sobre luz mecánica

y las finas piezas de los árboles

reposen

perdida ya la lentitud de su fuerza …

           

           

           

           

           

           

             6

           

Se perderá la suave fibra del vuelo

de los pájaros,

tela con la que primorosamente recubren

el paisaje

    dejándola caer desde tan alto;

           

se perderá.

           

No hay quien quiera venir a verlos

al borde de los acantilados

donde ruge

    el mar,

nadie nunca al borde justo ahora,

en este momento

que una ola compacta y precisa

se arrebata

y pulveriza contra la roca

a razón de belleza sin más;

           

se perderá.

           

Todavía caigo con el vértigo

y contemplo el filo solitario

de la nadie,

        nunca,

        se perderá.

           

Me arrebato para hacerme trizas

también,

    compacto y preciso como la ola.

           

           

           

           

           

           

             7

           

Lejos es aquí mismo,

    cuando se recorren a fondo

    las formas de la rutina.

           

Porque rutina es golpear

    con el espíritu y la paciencia de las olas,

    vida acantilado, contra ti.

           

           

           

           

           

           

             8

           

Pero ya basta, ya no al pensamiento

que sienta bases

y profundos cimientos para los muros altísimos,

para muros

    que sólo dan al norte

    cuando hay ventanas.

           

Ya no quiero basarme, estar seguro de,

ajustarme a la medida

uno, para empezar; dos, continúa

y al tres

    rompo la regla.

Ya no creo en las cosas que tengan

principio

    medio y final.

           

Y tengo visiones de nube que cambia

a un fuerte viento sometida,

soplada,

llevada con infantil sencillez

flotando

hasta que llueve, y eso ya no soy yo.

           

Prefiero dorar la pluma

lejos del sol

o sin embargo hacer inexplicable

que la suma

    del ciervo y los bosques.

           

Mira, más que nada, más

no.

           

Lo cierto es que más difícil es

la comprensión

de las mujeres que planchan

a diario,

el misterio guisado a lentejas

que nunca faltan en nuestros

corazones.

           

           

           

           

           

           

             9

           

Hoy ha llovido, y es para alegrarse.

           

Dulce la tierra mojada esparce su olor

blando,

el aroma se apodera y nos modifica el

ánimo.

           

Pero no deben pisarse los charcos si no eres un

niño

de los que no terminan nunca de crecer,

de los que no suben a casa con las primeras

gotas y se abandonan valientemente …

           

           

Llover es otra manera de decirlo, aunque

no se esté seguro de a quién.

           

Los ojos del cielo lloran, podríamos creer

pendientes

    de la belleza;

pero no es así, nada cuelga tan largamente

sostenido

sobre nuestras cabezas empapadas,

           

y es preferible creer que esto nos lava

    limpia

    o engrasa el resorte de pisar los días,

           

y aunque ya no veamos el arco iris

mágicamente trazado,

    es para alegrarse.

           

           

           

           

           

           

             10

Madrigal para la reconstrucción

           

           

Del árbol herido por el otoño

recolecto la raíz suelta y rota,

tuerca de la gaviota

que no conoce el mar,

tornillo que aprieta, vuelo que agota.

           

Diente dorado que cae hecho ceniza

recojo si dejo llegar la noche,

y hago en mi boca un broche

que sólo la lluvia pueda colmar,

pero la lluvia en el aire no flota.

           

Del árbol herido por el otoño

la suelta raíz rota.

 

 

Poemas 11 a 20

 

 

             11

           

No hay hacia donde mirar

si lo que buscas

son las más nuevas distancias;

           

la tristeza de los años

asoma,

    el peso que no tuvieron …

    el que verdaderamente

    sí tienen.

Desbordaron de la infancia

el redondel.

           

¡Detente, siempre detente!

            

Bebe trozos de mortal poesía

sin

    deshacerle los grumos.

           

Desbócate a una hora exacta

porque hay los gestos únicos

que sólo existen si tú los haces.

Desata la furia de los teléfonos

    que nunca crecerán como lo hace el trigo,

    que nunca suenan al vaivén del viento:

        rompe la lengua noticia.

           

¡Detente, siempre detente!.

           

Toma el camino y aléjate

así,

    suavemente detenido.

           

Vé al fondo del paisaje

donde los bordes parecen

unirse,

    donde vive el animal esperanza.

           

¡Detente, siempre detente!.

           

           

           

           

           

           

             12

           

Han venido los nuevos labradores.

           

Anuncian

rotundos cambios climáticos;

la urgencia de roturar

el asfalto que barbecha

corbatas

    en los semáforos.

           

Han venido, redondos analfabe-

tos:

huelen la lluvia en el viento

    huelen con ojos

    nariz de piedra.

           

Han venido para plantar las fir-

mes

    intenciones del geranio.

           

           

           

           

           

             13

           

Vacas salvajes

arrasando aparcamientos,

-no hay praderas donde puedan pastar-.

           

Vacas salvajes

    mugiendo

la pena, porque no hay luna;

    mugiendo

furia por entre el asfalto

porque no hay yerba,

    vacas salvajes.

           

Salvajes vacas paciendo,

    vacas salvajes

        el humo.

           

           

           

           

           

           

             14

           

Por una tubería de plomo pasa el tiempo,

    de plomo antiguo y restañado

    tubería ruido incesante.

           

Aún oigo los gritos que dábamos cuando niños

    aplicando

    cuidadosamente la oreja

    al otro lado tubería

        ruido incesante

        y plomo antiguo.

           

el más largo agujero de los que nunca nadie

pudo, no, imaginar.

           

Hemos discurrido así hasta el día de hoy,

como quien se deja caer …

           

para terminar asomando nuestras cabezas

tímidas

por entre los grifos de la rutina y el trabajo,

                de lo que nos ata a lo real.

           

Para terminar bebiendo este zumo de aguas

venidas desde

el ya desconocido trópico de la infancia

    y la ilusión.

           

           

            

           

           

           

             15

           

¿Dónde están los colores,

la rubia posición de tus dos manos

acariciando?.

           

Se nos fueron los dedos del futuro,

se quedaron prendidos

en los mandos a distancia,

en

    hacer la cena

    peinar al niño

    lavar la ropa …

se nos fueron perdidas

    las mariposas

    sobre tu nalga derecha,

el humo que hace quemarnos el cuerpo

al amor, a los golpes

    de furia loca y dulce.

           

Dónde están, digo; dónde fueron, digo;

dónde.

           

           

           

           

           

           

             16

           

Era verdad que las puntas

de

    tu pecho

    apuntaban al misterio,

           

que la finísima curva

de

    tu carne

    entre mis dos manos arde.

           

           

           

           

           

           

             17

           

Te veo dormir suelta y brillante:

la punta de tu pie

        bajo las sábanas

indica dirección y rumbo,

           

la pisada del amor que no pudo

ser.

           

Suelta entre tu cuerpo difícil

de luna posición

        suelta de cáscaras

de pájaros recién nacidos,

           

ahí estás anidando el nuevo día,

sola.

           

Y aquí la intención de tus senos

curvas y picos todos

    enderezándose

a una misma y diferente cosa:

           

tu cuerpo suelto y brillante, distinto

aún.

           

           

           

           

           

           

            18

      Un poema de amor

           

Cultivar la distancia,

    la hermosura de saberlo todo lejos

    a quilómetros de

        longitud dulce

        y continua;

           

nada está junto, al lado,

nada.

           

Se desbordan los paisajes por sobre

sí mismos,

y no hay quien los sepa o distinga.

           

[    allí los bosques en murmullo

    -tú lee los besos

    que hicimos rama al viento-

           

    los ríos hacia

    no se sabe dónde

    -tú piensa en cuando

    fuimos nosotros los guerreros-

           

¡Mira la belleza que éramos!.

            

No digo que sea rota o desaparecida,

no.

           

           

           

           

           

           

             19

           

Anuncian bosques para vender.

Y los mapas que llevan hasta ellos

duran un impulso eléctrico.

           

Defienden fronteras naturales

que nunca conocieron,

sonríen con cara roma,

engañan, ciernen

    abusan

decoloran, incineran, rearman,

arrasan, pulen

        recolectan

las riquezas para mejor administrarlas

           

           

           

            

           

           

             20

           

Haz la norma y el manual;

traza la ruta

de los,

    hacia el,

    que llegue hasta.

           

-Cuando ruja el tigre despertador

seguiré tus pasos-

 

 

 

Poemas 21 a 30

 

 

             21

           

El grave peligro de pelar patatas

para la cena,

de freír pescado y huevos

a las ocho y media de la noche.

           

La corona ligera de frotar los

platos, yo lo sé,

cuando los demás descansan.

           

Busco en las horquillas de los tenedores

el elemento

    intrépido,

entre los tarros de fideos y lentejas

la norma cero,

    la que no se ajusta a ninguna otra;

busco la sopa sin errores,

    la que se toma cuando niño

    para olvidar.

           

El suicidio de hacer las camas

para volver a deshacerlas una

                y otra vez,

otra noche, otra vez.

           

           

           

           

           

           

             22

           

Lentamente atravesados,

heridos

    por la punta de la idea,

    por el agudo trote de las desilusiones.

           

Sangramos gana y deseo,

    las campanas, la lluvia

    repica contra el cristal.

           

Sangramos

las ideas que tuvimos.

           

La suelta de nubes

hacia el cielo gris

que todavía nos cubre.

           

            

           

           

           

           

             23

           

Los buscadores de enchufes

a la energía final,

los que

siempre disponen de piezas

que poner encima de.

           

Ellos asolan el mundo:

           

trazan

rutas administrativas,

los protocolos

    que aplicar a

    la mariposa,

teoría tecnológica del beso.

           

Hacen

sus escaleras con los corazones

de otros, y dictan

cursos completos para la crianza

del cuerpo

    doméstico.

           

Son ellos, sí, ellos son

los que trabajan a diente de sierra

talando las ilusiones,

los que visten a corbata

de lunes a viernes sin preguntarse

la razón última – quizá es que no hay

    sobre qué preguntarse –

           

olvidaron qué,

    cómo

    cuándo

    dónde …

olvidaron para.

           

           

           

           

           

           

             24

           

Lo de existir, ser,

no puede consistir, de verdad

lo digo,

    en nada de lo que conocemos;

o tal vez es que coincide

de manera escasa,

    insuficiente.

           

Aunque, por otro lado, quién ha

de decir

    cual es nuestra consistencia

    y el motivo fundamental,

quién sino nosotros

           

        noSotros

           

Yo ya no lanzo la duda, disparo

la esperanza.

           

Ahora mismo dejaré de aullar,

dejaré los pensamientos

    cazadores libres

y volveré a encender el radiador

para ajustar el invierno a una temperatura

ideal.

           

Me daré una ducha, de las que quitan

el barro y la suciedad

    de la búsqueda,

y con ropa limpia me dispondré

en una postura de sofá,

           

¿habrá quien pueda ver mi gesto salvaje,

agazapado y a punto?.

           

           

           

           

           

           

             25

           

Canto a los amantes de la violencia,

al público de los transportes

en hora punta,

    punta o filo agudo

    puesto en marcha; canto

    torcido

a los visionarios de las diez en punto

de la noche

rompiéndose el alma

contra el sofá,

el sofá de la postura sin huecos,

¡con qué virulencia arrasan

y definen!.

           

Amantes, sí, amantes

de la violencia corregida, geranios

salvajes puestos en una funda.

           

Repito, canto a los amantes de la violencia,

amantes niños.

           

           

           

           

            

           

             26

           

Peligro de ponerse al fiel de la memoria,

de pesar la carne

y los muebles.

Peligro acumulado en el desorden:

    cada mañana

    crece

    disfrazándose con el horario,

rompiéndose la vida contra.

           

           

           

           

           

           

             27

           

Recuerdo de cuando era pequeño

las mañanas con gorriones cantando

en los árboles enfrente de casa;

la luz,

la luz,

la luz

entraba a raudales ventana abierta

aquellos sábados tan olorosos,

tan flores en el aire,

              el aire,

              aire de

una mariposa que a 100.000 quilómetros

aleteó

hasta allí mismo, allí igual, sí.

           

           

           

           

           

           

             28

           Carta

           

Fecha: El día cualquiera del mes en curso,

no importa el año.

           

Querido motor abstracto

de la vida,

no escribo para saber

          las razones.

           

No comprendo tus bielas y agujas,

no

    las ruedas dentadas

    que, a correa de transmisión,

    llevan/traen el movimiento hasta aquí.

           

Querido motor abstracto

             de la vida,

seguiré arrojándote piezas cosas

para que te hagan a modo de mecanismo

combustible.

           

A lo que te comunico por efectos

del alterado ritmo

con el que nos sujetas de un tiempo

a esta parte.

           

¡Motor abstracto de la vida!.

           

           

           

           

           

           

             29

           

Aquí, el hueso de la situación:

la parte dura

de lo que pasa;

           

aquí, el pulso tan claro y distinto

una vez y otra

pasando hacia …

           

porque todo, ¿todo?, funciona a golpes

delicadezas

sin ultimar:

           

    la mueblería de los sentimientos,

    el ancho espacio que va desde aquí

    hasta la manada, la vigilante

    manada de leones al acecho;

    el ancho de la mesa donde escribo

    estos versos con cuello de jirafa.

           

Ultimar los días, que pasan de uno

a otro creyéndose garras, fauces

que a todo, ¿todo?, van y lo devoran

dejando el hueso de la situación,

la parte dura

de lo que pasa.

           

           

           

           

           

             30

    Con los cinco sentidos

           

Abro con fiereza los ojos

que no alcanzo,

los ojos fumar  flores

y roncar

    tiempo que no pasa.

           

Toco despiadadamente con

las manos y los pies

lo que quise

    y no tuve.

           

Hay que beber a grandes

tragos furiosos

las idas y venidas diarias,

la oficina entera

    con sus mesas de despacho.

           

Y aplico las orejas

al ruido de olas oculto

    en los cajones de los armarios,

    tras las puertas, bajo las sillas,

    entre las páginas de los libros

        que cocinamos.

           

Huelo el rastro de la esperanza

en las aceras, entre las reses de ciudad,

hecho un animal

    a trozos

        pedazos.

 

 

Poemas 31 a 40

 

 

             31

           

Algunas noches que salgo de caza,

si la luna está llena,

corro por las calles sin ver la luz

de las farolas, ciego.

           

Sigo el leve rastro de un animal

sobre el asfalto,

desconocido animal de pisada

suave y distinta.

           

Hago una fogata en la misma acera

para el descanso

protejo así los huesos del relente,

que viene frío y violento y rudo.

           

A lo lejos, amigo lobo, andas

en lo mismo y aúllas

buscando compañía,

pero ya estoy tumbado viendo estrellas

           

que poco tienen que ver con nosotros

    -y eso las hace más hermosas-,

te escucho.

           

Aunque no llego a cazar nunca nada

paso la noche fuera,

cubierto de mantas viejas y a salvo

de los viejos recuerdos.

           

           

           

           

           

             32

      La consistencia

           

Repito, dejándome caer al agua

    caer repetido caer

    al agua;

           

al agua, con la lluvia he caído

    he

    con la lluvia;

           

hacia otra vez la lluvia de nuevo

    la lluvia que cae

    hacia, que ha.

           

He aquí el, ¡no!, las gotas caídas

    aquí

    el agua, repito, el agua

           

que cae más libre y suelta más en tanto

    en cuanto

    libre en una cantidad

           

en una suelta de gotas en tanto

    libre caído

    soltado de

           

hasta el pequeño charco consistente

    repito, caer desde

    hasta.

           

           

           

           

           

             33

          Belleza

           

La dureza de la vida

de los pájaros:

el suicidio en su ocupación cantar

y vuelo de un lado a otro.

           

Duele la flor, su esfuerzo

diario

no es tan hermoso como las palabras

pétalo

    tallo

        y raíz.

           

Frío de las noches de luna llena

                llena

creciendo como unos segundos huesos

de la carne

a cielo abierto

           

    y no hay quien pueda acariciar, ni hay nube

    que se atreva.

           

Miramos el dolor del agua estirándose

hacia el mar,

sin llegar nunca a alcanzarlo;

pero preferimos las oficinas

        los pasillos,

los jardines y las jaulas.

           

Sin olvidar el amor

que fríe y suda,

que se roza con los suelos

        con los muebles,

ese amor de resistencia

y no otro.

           

           

           

           

           

             34

           

¿Y qué más puede decirse?,

de nada vale.

           

Quiero mezclarlo todo, sin orden

o al concierto de la casualidad:

           

dejé la ropa limpia de las ideas

colgando,

perchas en los armarios vacíos,

sábanas

    al vapor dobladas

        olorosas;

           

hablemos de la dureza

    del pensamiento

    sin afeitar,

de las canciones de ducha

a las seis de la mañana

    para comenzar el día;

           

y esos que nos llamaban el futuro,

¡los agujeros para las paredes!

    para colgarles los cuadros

    y poner estanterías;

que nosotros éramos el futuro

y la amenaza.

           

           

           

           

           

             35

           

Mezclado con        así son las cosas, no

                    hay remedio;

para tristeza.

           

El inevitable lunes a

              viernes

creciendo

hasta el fin de semana

creciendo

    hasta un mes u otro;

para tristeza.

           

Puede creerse        es

                     lo mismo de nuevo

                     otra vez;

para tristeza.

           

Porque la traza del tiempo.

           

            

           

           

           

             36

           

Aunque hemos llegado hasta

                      aquí

con las zapatillas de andar por casa,

           

aunque cocinamos sin dirección

hacia

    y rompemos las horas ocupados

    en cosas de poca importancia,

           

aunque hacemos fuerza de corazón

                diario

sin conocer los grandes gestos,

           

nosotros

venimos del mágico de los túneles.

           

           

           

           

           

             37

           

Donde no cabemos

    puestos en rodajas

    puestos en porciones.

           

Estamos

y nadie viene al rescate,

    colocados al camino

    de la ilusión y esperanza

           

[pero no hablo de ilusión casa nueva

y esperanza lotería,

no del trabajo diario y consecuencias].

           

Donde no cabemos

huele a tiempo como a tierra mojada

y se pisa con cautela

        con ritmo

        descalzo

           

sin discutir la importancia

del dedo gordo del pie:

    no la tiene, o tal vez sí.

           

Quién sabe hasta cuándo

        hasta dónde

llegan las cosas silvestres,

las que deben pisarse en esta forma

ligera.

           

Donde no cabemos.

           

           

           

           

           

             38

            

No es extraño entonces

    que suceda de esta forma:

           

juntamos poco de aquí

y poco de allá

con la lógica esperanza.

           

Luego

están los fines de semana, para

hacer las reparaciones.

           

           

           

            

           

             39

           

Está aquí, entre nosotros,

como están la mesa y sus sillas,

la repisa,

    los estantes.

           

Está en las curvas de las ventanas

que,

    para ventilarnos cada día,

    se abren en los hogares

    muy de mañana,

    mientras se barre y se friega.

           

Mírala en los ojos de tus hijos

cuando duermen,

ellos que sólo se ocupan del crecimiento:

la fuerza de un río joven

            detenida,

reposando entre las sábanas.

           

En los armarios donde se guarda

la vajilla,

    herramientas fundamentales

    para cuando vienen

    las visitas,

copas y tazas de café, platos y cuencos.

           

Se disfruta en el desorden mañana siguiente,

    en las cosas a medio hacer,

    en el transcurso de la vida

    -no me preguntes qué es, para qué sirve-.

           

A borbotones temibles se extiende y nos rodea

    y no la vemos,

tan desnuda y doméstica el animal belleza

se organiza.

           

           

           

           

           

             40

           

Habrá un gozne para los deseos, quieres

    tener

        llegar

            hacer

                lograr.

           

Sin embargo, no sabes

cómo, su pérdida es al paso tiempo

        lo que la flor almendro:

belleza vencida en la cantidad.

           

Que tremenda desolación primavera,

borracho

        al alcohol,

        abandonada.

           

Habrá una duda que aplicarle a todo,

un jarabe de niño

que cure las toses del pensamiento,

           

    uno para la hora de irse a la cama

        justo para el antes dormirse y sueño

           

    uno que sirva para descansar,

    solo eso.

           

Así que pliegas por donde el doblez

ya está hecho

    y tener tienes

        maletines para licuar

    y llegar llegas

        hasta los valles y sus puertos

    y hacer haces

        pan de mundo ilusión ideal

    y lograr logras

        rozar, sólo rozar.

 

 

Poemas 41 a 46

 

 

             41

           

Cómo fue el paso de los valles ocultos

    bajo la niebla

    tras las montañas,

cómo la transformación de sus bosques

    de misterio y ardillas

            en fuga luminosa.

           

Cuándo se nos hicieron de mueble los músculos

    y creció salón

    tras los pasillos;

desde cuándo limpiamos sentimientos

    en los cristales

    de las ventanas.

           

Si le dijeras tristeza, nostalgia,

parecerías

    no entender lomo y transcurso en la vida

    con la intención de

hacerle propósitos al pasado

y sus causas y sus rumbos y cambios.

           

           

           

            

           

             42

           

A corazón vuelto

           

bombearle ternura

sola a las arterias

que surcan

el mundo:

bom            la tenacidad

    bear       furia que crece

le             a matorral monte

               bajo.

            

                El ángulo signo

        de los        niños    de los

                puentes hasta aquí.

           

Y reflexiono sobre estas cosas

rebelión cuando hago la comida

en sartén de sábado; que frío

y deshago piedras angulares

            

donde instala rutina edificios,

que someto jardines y causas

a la prueba infantil de los juegos

desordenados.

           

Tenacidad furiosa creciendo,

bombeando ternura sola:

           

    que surca o que rueda

    o que finaliza

        justo antes del beso buenas noches.

           

           

           

           

           

             43

           

Has visto   pasar los coches más rápidos

            aún antes

                de que las fábricas de carreteras

                llegaran a tenderlas hacia

                un fin que no puede determinarse;

           

            correr el alcohol en todas

            las formas y direcciones,

                quemándose en su propio rastro;

           

            la fugacidad de luz lámparas

            que acaban

                con el misterio de las noches

                brillantes en una vez antigua,

                por lo que nos cuelga del cielo

                solo,

                    por las puntas;

           

            a ti mismo llegar, venir

            desde un fondo -que no sé decir-

                hasta este lugar lunes a viernes

                a modo fundición

                    de hierro nostalgia

                        echando chispas lejos,

                muy lejos.

           

        *    Fuiste uno de los pocos que vio crecer

                la hierba,

            que se fijó en como cae el rocío

                sobre el mundo,

            sin buscarle explicación *

           

Has visto            y por eso abandonaste la creencia

                de que

                    esas cosas lleven a otras.

           

        Ahora los niños crecen a tu lado,

        y punto.

           

           

           

           

           

             44

            

Cómo limpiar el rastro

de los días,

aplicar una desinfección radical y

distinta.

           

Cómo curo y arranco las piezas que sobresalen

enfermas

        de pájaro,

la fiebre de los jardines y calles

extendiéndose

        por los brazos

        o piernas

        y en el andar y en el coger.

           

Cómo evito los vasos de agua

y la ridícula melancolía del otoño sobre un mar

hecho a golpes de grifo

    en la cocina de casa.

           

Cómo hacer un plan de acción que alcance

    hasta las horas del sueño

    hasta la parte antigua,

        la parte primera.

           

Cuando todavía,

cuando aún

    no era extraño

    crecer.

           

No hay mejor pensamiento que la solitaria

deriva,

no hay mejor propósito que no tenerlo:

           

    ser a modo naturaleza creciendo

    en todas direcciones

    sin un orden posible

            preciso

            previo.

           

           

           

           

           

             45

Cómo se hacen las grandes preguntas

           

Con el mismo cuchillo y tenedor

de partir

    y comer el filete,

           

con la misma boca con que se dice

y se besa

    amor más que mecánica.

           

Con la misma postura de ojos

frente al televisor

    o a la curva del sueño

    en las sábanas de la noche;

           

igual que camino hacia la oficina

y son papeles y mesas confusas,

una maceta de plantarse ocho horas

hacia destino fin de la semana;

           

igual que se arropa a los hijos buenas

noches un beso dulce en la mejilla,

y entonces vuela libre aún su fiereza

cachorro creciendo hacia qué decirlo.

           

Así, vestido para estar en casa

o a traje

    y corbata trabajo,

           

poniéndose las gafas de estar triste

    del tiempo y sus serpientes.

           

           

            

           

           

             46

           

A la noche le sucede el día,

eso dicen.

           

Hay un antes y un después, algo

que nos lleva

    por entre las distancias, momento

    uno

        y siguientes.

           

Desde el fondo oscuro hasta la luz,

eso dicen.

           

El orden que claridad impone

al paisaje,

    lo que está cerca    lo que está lejos

    arriba

        o abajo.

           

Comemos los huecos y las sombras

fugaces, subimos escaleras.

           

Y al llegar, balcón conocimiento,

un número de los ojos brota:

el cero infantil ya no se alcanza,

           

pero.

 

 

http://www.poeticas.com.ar/biblioteca/Donde_no_cabemos/dondeindice.html

12 responses

3 12 2008
kathybel

Me gusta leer poesía, poemas y me encantó este poemario, es una pena el que no lo haya publicado. Felicidades al autor, abrazos.

3 12 2008
anaan

Te confundes, esta página está sacada del libro “Donde no cabemos”, ganador del XVII Premio Esquío de Poesía de 1998, por lo que gracias a dicho premio fue publicado por Javier González García, primo carnal mío.

Me alegra que te haya gustado, disfrútalo, da para muchas lecturas, poesía de lo sorprendente de lo cotidiano.

Besicos.

27 07 2009
SeaSirens

Sin duda Anaan, una parte preciosa de él, de ese entrtenido libro y sentido, en el que se esconden estas lindas palabras de tu primo. De tu sangre tenia que ser…
Me encanta que lo muestres y podamos disfrutar de ello.
Enhorabuena a tu primo, ya que yo no lo conocí en su momento.
Enhorabuena a ti también por como escribes.

Besicos grandes para ti!!!

25 10 2010
RAFAEL

Estando en un momento de dolor y alegría, estos pensamientos te profundizan a lo más hondo del corazón y el sentimiento. Salí más tranquilo hoy, para mañana empezar con más fuerza mi camino.

27 10 2010
Anaan

Hola Rafael, me alegra que los pensamientos del blog te sirviesen para estar más tranquilo.
Un saludo de bienvenida.

3 01 2011
José Antonio López Hueto

Muy agradable ver palabras tan bien compuestas sobre una de mis fotografías y encontrar por casualidad estos hermosos poemas.

Saludos

4 01 2011
Anaan

Gracias José Antonio por ser tan generoso, si pudiera me gustaría contar con permiso escrito de cada imagen que utilizo de fondo para los poemas, los míos y los demás. Como no dispongo del tiempo necesario, intento localizar el nombre del autor y poner un enlace a su web, cuando dispongo de esta información, que no es fácil.
Si quieres, un poco más abajo, tengo enlaces hacia páginas de fotografía, puedo poner uno hacia la tuya.
Un saludo.

28 10 2011
jeniffer

gracia por tus consejos
por escucharme siempre
por estar con migo
cuando + t he necesitado
pero sobre todo
gracias por ser mi
amigo
nunk
kmbies
xfa
te quiero mucho amiguiiiiiiiiis
…….. solo me queda el recuedo de aquellos dias
…….. algien que verdaderamente ama nunk lastima
…….. el hombre se cree el dueño del mundo pero las mujeres son las dueñas del hombre oooooooooooooooooookkkkkkkkkkkkkkkkkk

28 10 2011
jeniffer

dile que le admiras
cuando se sienta mal abrazale fuert
escojelo a el sobre todos los chavos
con los que basilan
juega con su cabellos
levantale hasle cosquillas
y juega a la casita con el
solo hablale y cuetale chiistes
llevale un obsequio por que si
tomale de la mano y corre con el
solo tomalede la mano
dejale que se quede dormido en tus brazos
dile que es muy guapo
mirale a los ojos y sonriele
besale en la frente
besale bajo la lluvia
si quieres estar con ella dicelo

28 10 2011
jeniffer

la politik es el art d buskr problemas encontrarlos hacer un dignostico falso
aplicar despues de los remedios equivokdos

12 02 2012
Juan

Hay tantos tesoros en algunas palabras….

7 06 2012
FANNY LORENA LEDEZMA TAPIA

FANNY
ME AGRADÓ MUCHO A PESAR DE QUE LEÍ SÓLO EL COMIENZO.
BASTA CON LEER POEMAS ASÍ PARA ENCONTRAR Y DAR VALOR A LAS COSAS QUE A VECES PASAN DESAPERCIBIDAS.
EL VALOR DEL AIRE ES EL QUE NOS ALIENTA A VIVIR Y RENOVAR NUESTROS PENSAMIENTOS.

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